20 de noviembre de 2015

La mujer de negro - Susan Hill

Buenasssssssssssssss!

La entrada de hoy es para contaros que me ha parecido La mujer de negro, de Susan Hill, libro que me ha dejado un sabor agridulce.

Con el libro sigo con mi procesión por la novela gótica y victoriana de fantasmas, aunque he dado un pequeño salto en el tiempo ya que este libro -aunque a veces no lo parezca- fue escrito en 1983, a pesar de ello, cuenta con todos los elementos de las novelas victorianas y eso es un poco el problema, que no aporta nada demasiado al género.

Volvemos de nuevo al relato dentro del relato que ya veíamos en novelas anteriores (Otra vuelta de tuerca, Carmilla...) y conocemos en un relato escrito en primera persona a Arthur Kipps, un abogado que nos describe una experiencia sobrenatural que le sucedió cuando era joven.

Tuvo que trasladarse desde un Londres de lo más frío y sucio a otro lugar aún más frío: Crythin Gifford debido a la muerte de la señora Drablow, una excéntrica mujer que vivía en Eel Marsh, una casa situada en las marismas y que queda totalmente aislada cuando sube la marea.
Arthur deberá ocuparse de la casa y de los papeles de la difunta y para ello decidirá que lo mejor es quedarse a pasar algunos días en la casa, pero ya en el entierro descubre una mujer vestida de negro que parece observarle desde detrás de una tumba.
¿A qué ya véis los toques victorianos? Niebla, misterio, secretos, una casa aislada, un cementerio, una misteriosa mujer...

El desarrollo de los personajes es bastante pobre, no encontramos demasiados en la novela y el único que está algo caracterizado es el protagonista, Arthur y sin profundizar demasiado, de hecho, muchas veces te preguntas que estará pensando y sintiendo exactamente ya que lo que nos cuenta la autora no cuadra demasiado con sus reacciones, pero al estar narrado en primera persona la única visión del asunto que tenemos es la del abogado y a ella tenemos que aferrarnos para avanzar a lo largo del libro, a pesar de las dudas que me ha llegado a suscitar.

El relato está esta escrito de forma exquisita, con un vocabulario cuidado, con una buena ambientación que nos describe el lugar de forma muy realista, tanto que podemos casi sentir las marismas a nuestro alrededor y todo ello sin abusar de los elementos sobrenaturales, jugando más con los ruidos y la incertidumbre que con los hechos mostrados de forma cruda y descarnada y precisamente por eso el final chirría un poco y esto es lo que me ha dejado el sabor agridulce, era todo muyyyyy pausado, tranquilo, con sobresaltos leves y sutiles, pero de golpe al final, ¡zasca! Algo precipitado todo y eso que no me desagrada como termina, pero lo veo demasiado rápido por como avanzaba la novela.
Eso sí, no le sobran páginas, está bien desarrollado y la trama va evolucionando de forma directa, sin subtramas que nos desvíen de lo que nos ocupa, describiendo lo que corresponde en cada momento, nada de detalles superfluos que nos entretengan pero que no aporten, esto es de agradecer ya que muchas veces parece que el precio del libro va en función de su peso y no me quejo si lo que me encuentro me aporta, pero muchas veces encontramos capítulos que más parecen de relleno que otra cosa, no es el caso en esta novela de Susan Hill.

En fin, que igual estoy abusando algo del género últimamente, entre Z y gótico parece que no cambio aunque quiera y me empieza a apetecer dar un giro en mis lecturas y dirigirme hacia otros derroteros dentro del terror...

Finalmente, por si no queréis leer la novela pero en cambio le daríais una oportunidad a una o dos pelis... encontramos un film de James Watkins donde Daniel Radcliffe encarna al jover Arthur y después podéis seguir con la segunda parte: La dama de negro: el ángel de la muerte, dirigida por Tom Harper.

Por mi parte he visto la segunda pero no busqué ni su origen ni la primera, o sea que este finde tengo previsto ver las dos, aunque no deposito en ellas muchas esperanzas...

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada