9 de junio de 2016

Idyll - Elio Quiroga

Hoy os quiero contar mis impresiones de la primera novela que he leído de Elio Quiroga: Idyll. Es uno de esos libros que no voy a olvidar fácilmente y lo digo para bien! Aunque me está haciendo difícil elegir el libro que seguirá a su historia, ya que después de la intensidad con que está escrito es probable que cualquier cosa me parezca poco...

Para empezar os voy a hablar de dos cosas que hacen diferente a la edición en papel de la digital, y sale ganando la digital. La portada de la edición en papel es la siguiente:





Me parece una portada bonita pero para otro libro... exactamente ¿qué tiene que ver esta portada con el contenido del libro? pues yo diría que ¡nada! 
Tiene un aire a El pueblo de los malditos por lo rubio del pelo, al tratarse de niños pero nada tiene que ver con la historia y aunque podría pensarse los niños no son los protagonistas...



Por todo ello, un error de portada, bonita pero no adecuada y supongo que no debo ser la única que lo piensa cuando en la edición digital la portada es diferente:



¿Veis? Igual no es tan llamativa como la anterior, pero si te paras un momento a observarla ya te quedas con la idea de que la sangre está escondida, debajo de la tierra y en la superficie en cambio todo es blanco y bonito. Por ello, mucho más adecuada esta segunda.

Y vamos a lo segundo y a lo peor del libro: los errores ortográficos y de puntuación, los intercambios de nombres... y para muestra, la sinopsis:

Idyll es una microciudad residencial de auténtico ensueño, con casas con jardín perfectamente cuidado y repleta de vecinos sonrientes y felices, de la que se está haciendo una promoción a la que únicamente tienen acceso unos pocos afortunados de clase alta.

Karen tiene 13 años y es hija de un matrimonio que ha tenido la suerte de ser aceptados para vivir es este paraíso, aislado por un valle de la capital del Estado, así que tras una mudanza comienza a disfrutar del confort y las posibilidades del lugar. Todo es maravilloso o, al menos, lo es hasta que todo se tuerce cuando Karen empieza a sufrir unas extrañas visitas nocturnas, y descubre la espantosa verdad de la ciudad y de sus vecinos.



Pues no... Karen no es la hija del matrimonio, es la madre; la hija se llama Beth y no tiene 13 años sino 16 y tampoco hace falta avanzar mucho para ver que ahí hay alguna cosa que no cuadra! El intercambio entre Beth y Karen se produce un par de veces más a lo largo de la lectura, eso sí, la descripción que encontramos en Amazon es correcta o sea que esos errores -deduzco- se han ido solucionando, como se ha hecho con la portada. Por si queréis comprar el libro, podéis clicar aquí.



El resto de la sinopsis está bien, o sea que esta vez no haré mi propio resumen del libro, sino que optaré por el que aparece en la contraportada del libro y que me ha servido tan bien para enseñar esos problemas de corrección pero la dejo bien corregida:

¿De qué trata el libro?



Idyll es una microciudad residencial de auténtico ensueño, con casas con jardín perfectamente cuidado y repleta de vecinos sonrientes y felices, de la que se está haciendo una promoción a la que únicamente tienen acceso unos pocos afortunados de clase alta.

Beth tiene 16 años y es hija de un matrimonio que ha tenido la suerte de ser aceptados para vivir es este paraíso, aislado por un valle de la capital del Estado, así que tras una mudanza comienza a disfrutar del confort y las posibilidades del lugar. Todo es maravilloso o, al menos, lo es hasta que todo se tuerce cuando Beth empieza a sufrir unas extrañas visitas nocturnas, y descubre la espantosa verdad de la ciudad y de sus vecinos.




Mis impresiones



Después de la lectura de Idyll podría comparar el libro con algunas películas parecidas pero reconozco que nunca había leído nadaigual, eso sólo puede significar que me queda mucho por leer ya que debo confesar que me ha encantado! Ahora es cuestión de preguntarse que clase de problema debo tener para que una novela de este estilo me guste y la llegue a disfrutar tanto.

Yo creo que las personas que disfrutamos del terror y del gore, ya sea a través de una buena película o un buen libro estamos bastante curados de espantos, tenemos otro tipo de estómago y a medida que vemos y vemos, pocas cosas nos sorprenden y cada vez necesitamos más para producirnos algún tipo de sensación, supongo que es como una droga, cada vez necesitamos más cantidad y/o calidad para conseguir el mismo efecto.
Y lo que más valoro de ua historia es que me produzca sensaciones, que note que su lectura me ha provocado algo y eso en mi caso sólo se produce con el terror o el gore, puedo disfrutar con una novela negra pero en cuanto la cierro ahí acaba, pero Idyll con su contenido fuerte, impactante, no nos deja indiferentes, estamos frente a un libro que nos hace sentir, a veces cosas buenas -no muchas veces- a veces cosas malas, pero sentimos y sentir es sinónimo de estar vivo, no hablamos sólo de entretenimiento sino de sentimientos.

Es una novela para todos los públicos? No, para nada!!! De hecho, diría que es para un público más bien minoritario. En la portada nos encontramos la advertencia de que deben leerlo los mayores de 18 años debido a que contiene escenas de violencia extrema y sexo explícito, la mayoría de las veces es una frase que sobra pero no es el caso, Idyll no deberían leerlo personas sensibles, entiéndase por sensibles aquellas que no soportan la sangre, las vísceras, el dolor ajeno... en definitiva, creo que vosotr@s sabéis si sois así o no y debéis decidir si probáis o no con la novela.


Quiroga con este paraíso que ha creado, nos da pinceladas del mal que se esconde en las personas y nuestra mente hace el resto, nada que pueda escribir será peor que lo que podamos llegar a imaginar y vamos a ser realistas, nunca será peor que la realidad, porqué podemos mirar para otro lado, cerrar el libro y no volver a abrirlo jamás, mandarlo a la nube y nunca más descargarlo pero eso no quitará que lo que sucede realmente es peor que lo que ahí encontremos, o somos tan hipócritas que pensamos que si no lo sabemos no está pasando? Por ello os digo, que a pesar de que algunas escenas son muy muy explícitas y poco puede hacer nuestra imaginación más que seguir la pautas del autor, otras en cambio nos dan sólo una pincelada, un contexto donde ocurre una acción y nosotros podemos añadir lo que falta, dejando totalmente libre nuestro lado más macabro.


A lo largo de las muchísimas hojas que tiene el libro (en mi iPad algo más de 1000 con mapas y anotaciones) descubriremos lo que pasa en las tranquilas calles del pueblo con el que sueñan todos los americanos (¿a que sí George Clooney?) y el mundo entero, viviremos violaciones, asesinatos y vejaciones de todo tipo, snuff, sexo variado (BDSM, coprofagia, necrofilia...) y siempre tenemos presente que en el momento en que nosotros estamos presenciando una cosa en concreto, en el resto de casas seguro que cosas peores se están produciendo. ¿Os morís por leerlo o no lo tocarías ni con un palo?

Confieso que en ningún momento sentí deseos de abandonar su lectura, todo lo contrario, me moría por seguir pero a la vez me moría para que no acabara nunca!

Estamos frente a una novela salvaje, perturbadora, perversa y que a su vez está bien escrita. Hay tres partes muy  bien diferenciadas que aunque no quisiera deberíamos llamar: Cielo, Purgatorio e Infierno, siendo en la primera donde conocemos la ciudad, todo transcurre a un ritmo algo lento, descriptivo, conocemos a los personajes, sus historias y como funciona el nuevo mundo. En la segunda parte el ritmo aumenta, lo sentimos en nuestra piel, las cosas avanzan rápidamente aunque no sabemos muy bien hacia donde y finalmente en la parte final se produce el desenlace. aunque a medida que vamos llegando ya vamos atando cabos y quieras que no, la explicación final nos la imaginamos, a pesar de ello no es una novela simple que se limita a hilvanar escena brutal tras escena brutal, todo ocurre por algún motivo y ese nos será desvelado, a pesar de que como os digo se intuye a medida que vamos leyendo.


Si con todo esto no hemos tenido suficiente tenemos un bonus final, una cuarta parte donde se nos presentan varios extractos con algunas técnicas empleadas por residentes de Idyll, es una parte que podríamos saltarnos ya que se lee independientemente de la historia, pero a mí me ha gustado mucho y no me hubiera importado si hubiera encontrado más capítulos.

Entre parte y parte, tenemos también los interludios, en ellos encontramos entrevistas al alcalde y promotor de la ciudad idílica, también ensayos escolares de chic@s de la ciudad, viñetas cómicas... todo esto adereza el mundo de Idyll, lo hace incluso más real y nos hace cambiar un poco de registro, dejar algo de lado la historia principal y desviarnos sólo un poquito, es como un oasis -sangriento- dentro de la sangre y los fluidos varios de los que nuestra ropa seguro ha quedado salpicada.

En definitiva, un libro que he disfrutado pero que no recomendaría a nadie de mi alrededor! Ya sé que es fuerte decir eso pero... CREO que si la gente que me conoce fuera de este mundo virtual empezara a leer esta novela me mirarían raro y pensarían que algo no debe funcionar demasiado bien dentro de mí (o quizá me equivoco y estarían encantados), aunqnue quizá sea verdad y algo no funciona con normalidad, porque si el cerebro de los asesinos funciona diferente porque no el de lectores de cosas tan salvajes? Pero a vosotros lectores que no me conocéis si puedo recomendaros el libro siempre y cuando vuestro estómago aguante lo que le echen! y lo que le van a echar lo va a poner a prueba, será escatológico, asqueroso a veces y quizá ¿excitante? Quizá descubráis algo de vosotros mismos que desconocíais, quizá Elio Quiroga con su provocativa novela os despierta algo dentro y tengáis que convivir con ello el resto de vuestra existencia!


Ahhhh y realmente acabo ya... ¡los grupos musicales que en el libro aparecen! Siempre intento escuchar algo de la música que aparece en los libros, almenos la busco y la pongo, respecto a Idyll, he disfrutado más conociendo a los grupos que escuchando su música (lo siento pero soy más de heavy que no de Death metal), son historias fascinantes que se adaptan muy bien a lo que vamos leyendo!





1 comentario:

  1. ¡Guau! Vaya reseñita te has marcado, Olga. Se nota que has disfrutado de lo lindo leyendo este libro. He de leerlo, lo tengo claro. Es cierto lo que dices: a quienes nos apasiona el terror empieza haciéndolo, de niños, porque sentimos algo que "la vida real" no nos da; y aunque ésta, con el paso de los años, a veces se vuelva más cruel que lo que podemos ver en los libros, sigue sin darnos esas sensaciones que nos da la literatura (o las películas) de este género. Y conforme pasa el tiempo y seguimos consumiendo terror, al final tiene que ser muy bestia para que podamos recordar lo que sentíamos cuando éramos niños leyendo cualquier librito de "terror" para niños. Has creado la necesidad en mí de leer este libro, jaja. Un saludín. :)

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