5 de julio de 2016

La semilla del diablo - Ira Levin

De forma sorprendente llevo unos días que me ha dado por el terror clásico, por esas novelas que en su día no leí pero que en cambio si vi las películas y me encantaron... ¿de cuáles hablo? Pues de La semilla del diablo, de El hijo de Rosemary y de La profecía... sólo ahora me he dado cuenta de que hay un libro en el que se inspiraron (aunque éste libro ya lo había leído) y que es medio bueno, eso sí, las películas que se hicieron a posteriori, fueron adaptaciones muy fieles.

Hoy voy a por la primera de las tres que os he dicho antes: La semilla del diablo de Ira Levin, aunque hay una cierta confusión con los nombres, ya que su título original fue Rosemary's Baby o sea, El bebé de Rosemary y luego años después el autor escribió una segunda parte (que me tiene muy enfadada) que se llamó: Son of Rosemary, o sea, El hijo de Rosemary, ya veis que son títulos parecidos y que pueden llevar a confundirnos y más cuando en español la primera se llamó La semilla del diablo, que ya me diréis... ¿a quién se le ocurre? porque está claro que ¡ese sí es un spoiler en toda regla! se tiene que ser gilipollas para traducir un título revelando un detalle tan importante en él! A mí realmente me dio igual a la hora de leer el libro porque es la segunda vez que lo leo y también porque al haber visto antes la peli tenía muy claras ciertas cosas a pesar de los años que han pasado, pero ¡no se puede traducir de esta manera!


¿De qué trata el libro?

Esta vez he cogido la sinopsis que aparece en los libros ya que realmente está muy bien resumido:

Rosemary Woodhouse y su marido, Guy, un actor poco reconocido que lucha por abrirse paso en su carrera, se mudan a un edificio de apartamentos neoyorquino, el Bramford, signado por una fama ominosa y habitado por ancianos. Roman y Minnie Castavet, vecinos de los Woodhouse, acuden a darles la bienvenida e intentan, por todos los medios, establecer relación con ellos. Rosemary se muestra renuente a frecuentarlos, no sólo porque los considera extraños sino también por los misteriosos ruidos procedentes de su apartamento. Guy, sin embargo, parece sentirse encantado con los Castavet. Poco después de que su marido haya conseguido un importante papel en Broadway, Rosemary queda embarazada, y los Castavet empiezan a mostrarse especialmente interesados por su salud. Mientras se siente cada vez más enferma y aislada, Rosemary comienza a sospechar que los Castavet y sus amistades no son lo que parecen…

Mis impresiones

Ante todo dejar muy claro que no estamos frente a un libro de terror de los que leemos ahora, tenemos que leer el libro teniendo en cuenta el momento en el cual fue escrito y luego pensar qué terror se escribía en ese momento, una vez dicho esto... vamos a la reseña del libro.

La semilla del diablo es un libro no muy largo, alrededor de 300 páginas. Es una novela que se lee muy rápido, en un par de días la tenemos ventilada con total seguridad, su lenguaje es llano, directo y encontramos muchos diálogos que lo hacen aún más rápido de leer.
Las descripciones no son muy largas y todo en el estilo del escritor nos engancha a sus páginas, es un libro entretenido, inquietante y casi de misterio, mucho más que terrorífico.
Es un libro bastante predecible, aunque quizá es debido a la influencia de la peli, como os decía poco me ha llegado a sorprender, pero si intento imaginármelo todo con ojos vírgenes, sin influencias... creo que habría acertado todo el argumento en un momento.

Lo más interesante de todo es la leyenda negra que envuelve la Casa Bramford y la atmósfera que el autor ha sabido crear, todo nos resulta bastante asfixiante, como poco a poco van rodeando a Rosemary, conduciéndola hacia donde les interesa y enredando con explicaciones poco convincentes.

Y esto nos lleva a lo peor de la novela: la figura de Rosemary, la verdad es que no soporto a las mujeres así, ni en la vida real ni en las novelas. Representa a una mujer excesivamente ingenua, llana y para decirlo directamente: es tonta e incapaz de juntar todos los detalles para ver de que va todo, es demasiado fácil de engañar, es como una niña de 6 años y fuf, a veces dan ganas de pegarle un empujón y decirle: ¡Reacciona de una vez! ¡Deja de mirar muebles y ponte las pilas! fuf, la verdad es que da rabia la forma en que se la presenta el autor, es realmente la víctima perfecta porque no se entera de nada. Pero no es el único personaje descrito a partir de los tópicos, nos encontramos también con Guy, el actor que no consigue triunfar, el hombre que sólo piensa en si mismo sin importarle su mujer, capaz de sacrificar lo que sea para conseguir sus propósitos...
La verdad es que esta caracterización de los personajes es lo que más me ha disgustado de todo, pero he tenido que tragarlo para poder seguir adelante.

En general es una novela que vista desde mis ojos y desde este momento, me parece ingenua, sutil y casi infantil, las escenas más escabrosas ni siquiera se describen, se recurre al sueño y a las drogas para no tener que narrar la violencia de lo que ocurre y claro, a día de hoy se ve hasta extraño.
No es una novela de terror ni de violencia, vamos que es apta para todos los públicos, ni siquiera las personas más sensibles van a tener reparos para leerla.
A pesar de esto, es entretenida y como es tan fácil de leer, tampoco nos ocupará mucho tiempo, pero nunca se convertirá en una novela imprescindible, para mí sólo tiene el encanto de que me recuerda cuando vi la película de joven, al ser de esas que guardas en tu memoria con cariño me ha gustado poder leerla, pero eso no quita que encontremos poca tensión y que se desarrolla con bastante lentitud, es un terror psicológico muy flojo y demasiado sutil.                                                      

La historia termina de una manera bastante extraña, aunque después de conocer a Rosemary tampoco me sorprendió en exceso... y claro, luego hay una segunda parte, El hijo de Rosemary que ya os digo que voy a criticar muchísimo.

Finalmente deciros que hay un aspecto que me sorprendió, son un par de comentarios sobre la homosexualidad y los negros que vistos desde 2016 nos parecen extraños, pero si nos volvemos a situar en el contexto donde se desarrolla el libro los podemos entender perfectamente, no son comentarios de gran importancia, pero sí son extraños.

En definitiva, deciros que si buscáis un buen libro de terror, no es el que os recomendaría, es un libro para pasar el rato, con el encanto de lo vintage pero sin pretenciones y sin mucho que aportar al terror de nuestros días.

La película

La película basada en La semilla del diablo es una de las más conocidas del terror clásico, fue adaptada por Roman Polanski en 1968 e interpretada por John Cassavetes y Mia Farrow.

Aquí os dejo el trailer de la película, aunque casi seguro que la habréis visto, ¿no?

1 comentario:

  1. Yo leí este libro a finales del año pasado. Como tú, de peque también vi la película, pero mis recuerdos de peque a veces se distorsionan un poco, y aunque recordaba que me gustó, no recordaba completamente qué sucedía (sí en su totalidad, claro), así que me animé a leer el libro… Y lo único que tengo que decir a su favor es que al menos sí tiene las atmósferas medio lúgubres y recreaciones típicas de la época, que me encantan, porque por lo demás… Como dices: Rosemary me pareció imbécil de remate, la historia era demasiado previsible y, en general, me defraudó bastante porque esperaba muchísimo más de la lectura de este libro, no sólo la ambientación típica que tanto me gusta… no sé, algo más de chicha. Por si acaso la mente me traicionaba, y como acostumbra, tiende a magnificar los recuerdos de cuando era peque en detrimento de los actuales, cuando terminé el libro vi de nuevo la peli… y creo que es uno de esos raros casos en que me reafirmé de que la peli me gustó más que el libro. ¡Un saludín!

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