9 de septiembre de 2016

La silla - David Jasso

Ya sabéis que el criterio a la hora de escoger un libro es siempre muy curioso, porque no creo que sólo me ocurra a mí... lo que me encanta de este juego es que muchas veces escoges con criterios poco serios y aciertas! Necesitaba un libro para leer en tres días, tenía viernes, sábado y domingo porque se suponía que el lunes empezaba La torre oscura de Stephen King, al final terminé La silla, aquí estoy escribiendo sobre ella y no, aún no he empezado con El pistolero, pero al menos he acertado con esta lectura, he conocido a un autor nuevo del que leeré más y he pasado unas horas bastante claustrofobicas... ¿qué más se puede pedir?




De qué trata el libro?

Daniel Lonces es un escritor de terror que vive con su mujer y su hijo en una zona algo apartada. Un día tiene la maravillosa idea de que su mujer le ate a una silla para poder entender en sus propias carnes el sufrimiento que esta inmovilidad supone, así podrá aportar sus sensaciones, de lo más reales, a la novela que está escribiendo. Pero lo que iban a ser un breve espacio de tiempo se convierte en algo más largo y dramático.

Mis impresiones

La portada no me gusta, no es de esos libros donde encontramos una imagen llamativa, macabra o terrorífica, no está dentro de las portadas que te hacen sentir la necesidad de empezar el libro en ya (cosa que ya sabéis que me ocurre a menudo con las portadas impactantes).
El título es perfecto, como ya os digo el pobre Lonces se pasa algún tiempo inmovilizado en la silla y al final todo el sufrimiento que ésta le provoca bien vale su aparición en el título.

Es el primer libro que leo del autor pero mira creo que esta vez le he hecho bastante bien ya que es su primera novela, fue publicada en 2006 y desde entonces ha publicado otras: Cazador de mentiras (2207), Día de perros (2008), Feral (2010), El pan de cada día (2011) y Disforia (2015) y ya os digo que seguro que leo más de Jasso, lo que no sé es muy bien por cual decantarme, tendré que mirar las portadas :) Eso sí, más vale que los demás sean muy buenos porque éste ha puesto el listón bastante alto!

La silla es una novela corta, que leeremos en cuestión de horas por su extensión, el estilo ágil del escritor y porque no habrá manera de que queramos soltar el libro. Está escrito en primera persona, decisión muy acertada porque así sentimos lo que padece Daniel, notamos como las cuerdas nos aprisionan y como el tiempo se va acabando. La prosa de Jasso es sencilla, directa, clara, nos llega y con un tema como éste, se agradece porque nuestra imaginación hace el resto.

El tema central es simple, alguien se queda atado a una silla y no puede desatarse, sin importarnos los motivos de por que acaba atado en ella y por que no puede desatarse, eso casi es lo de menos, lo importante de la novela es como una trama tan sencilla puede hacernos sentir tanto desasosiego, tanta angustia... Hay un par de tramas secundarias, pero estas no son especialmente relevantes para el desarrollo de la novela, por un lado encontramos como la lectura de uno de los relatos del autor lleva a la muerte de un chico y aunque al inicio parece que tendrá peso en el libro, no es del todo así; el otro tema es una chica que el autor conoció y de la que está enamorado, no quiero decir mucho más para no quitaros ciertos momento de tensión que pasaréis cuando leáis La silla.

Es una novela de terror psicológico aunque hay algún detalle sobrenatural (que tampoco os voy a desvelar), pero que llegué a aceptar, sin sorprenderme mucho, no es que lo esperara pero lo tomé como algo que bien podía pasar. Pero entiendo que después de toda la novela es algo que a muchos lectores puede no gustar...

No es una novela gore, aunque a veces es algo desagradable, ya sabéis, estómagos sensibles volveros a abstener de leer esta novela, hay dos motivos que me hacen decir esto, por un lado la aparición de un niño pequeño, ya que entiendo que muchos padres no quieren leer sobre cosas malas que les ocurren a niños y por otro lado, la descripción de fluidos diversos cómo pus, heces, vómitos... algo que a pesar de que yo acepte como normal, debo recordarme que no todos los lectores son iguales.

Lo que más me ha gustado es que la historia está escrita de forma bastante creíble, puede parecer que a una persona atada a una silla no le pueden suceder muchas cosas y que siempre estaremos dando vueltas a lo mismo, pero no, ya que cada vez vamos adentrándonos más y más en el dolor que siente el protagonista, un dolor físico y psicológico ya que Daniel no está sólo en su casa y no sólo debe pensar en escapar para liberarse a si mismo.

A medida que leemos el libro son inevitables las comparaciones con temas parecidos, gente que por lo que sea acaba inmovilizada, por un lado está claro que nuestra mente se va a Stephen King y El juego de Gerald, también en el cine encontramos algún ejemplo con La cabina o con 127 horas, siempre con muchas diferencias y como único nexo común el que os decía, el estar sujeto a algo.

Es un libro intenso, una novela agobiante y algunos momentos claustrofóbica, incluso a veces debes dejar de leer para que la tensión no sea tanta, ya que el autor no nos da demasiados respiros acabamos cogiéndolos nosotros mismos, haciendo pausas entre situación y situación. Es verdad que a veces podemos pensar que le sobra alguna página ya que siempre damos vueltas a lo mismo, pero para mí está bien ya que a medida que va aumentando el dolor y la tensión va disminuyendo la esperanza de ser ayudados, además todo el dolor se mezcla con mucha parte introspectiva de Lonces, eso nos hace entenderle un poco más y con ello, aumentar nuestra empatía.

Para ir acabando, deciros que los agradecimientos del final también te dejan algo de mal rollo, son  los más originales que he leído nunca, aunque a pesar del mal rollo acabé riéndome por acordarme de cuando todos mandamos energía a Goku para librarse de los malos! Eso sí, si quieres saber el por qué los agradecimientos de un autor me hacen pensar en Bola de Dragón... tendrás que leer el libro hasta el final :)


1 comentario:

  1. Vaya, El juego de Gerald todavía no lo leí, pero sí vi la película 127 horas y es… como dices: muy agobiante. Éste ya lo tenía en mi lista de pendientes desde 2014, así que aunque todavía no le llegó el momento, caerá tarde o temprano. El argumento me gusta mucho, y que un libro me haga sufrir también me encanta, aunque últimamente está dándome por otros géneros algo diferentes. Va por épocas, supongo. :P

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